sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Qué es un misógino?

Ahora es digno de tratar este tema y el estudio de un individuo, claramente misógino en estas redes sociales que ejerce de bufón escritor.

Generalmente se cree que un hombre misógino es aquel que odia a las mujeres y por eso cuando se relaciona con ellas adopta actitudes muy agresivas, tanto a nivel verbal, psicológico o físico. Esta idea se deriva del significado de la palabra que viene del griego miso (odiar) y gyné (mujer), lo que en conjunto se traduciría como “el que odia a la mujer”. No obstante, el término no contribuye a comprender la verdadera personalidad de un hombre así.

Los misóginos no odian a las mujeres, en realidad son capaces de admirar, interesarse, desear y amar a una de ellas igual a como lo haría cualquier otro varón heterosexual. Su problema es que así como aman, también tienen un miedo inconsciente y profundo hacia la figura femenina. Existe en ellos una extraña dualidad que, por un lado, los lleva a necesitar y desear tener una relación de pareja feliz, pero el temor que experimentan los impulsa a ejercer un control total sobre su compañera valiéndose de cualquier método a su alcance.

¿A qué le tienen miedo los misóginos? Esto tiene mucho que ver con sus orígenes, pero en esencia les aterra la idea de que la mujer que han elegido como pareja los abandone. Ese es su temor supremo, el que condiciona y explica todos los actos tan contradictorios que puede cometer, por eso es capaz de ser en un momento dado el príncipe encantador y galante, para minutos después convertirse en el patán más insensible y cruel.

¿Por qué les aterra tanto el abandono a los misóginos? Sencillamente porque han invertido mucho en la mujer que han elegido. Por su tendencia a idealizar y buscar lo mejor, hacen una gran inversión emocional, depositan en ella todas sus ilusiones, esperanzas y anhelos. En consecuencia, que ella los abandone significa un muy doloroso fracaso, es la pérdida de uno de sus proyectos de vida más importantes.

Desafortunadamente existen muchos malos entendidos sobre lo que es un misógino. Su comportamiento se confunde con el de un hombre “macho” o “machista” porque en algunos aspectos la conducta de ambos es similar, pero en las motivaciones y objetivos es donde la diferencia es muy clara.

La forma de pensar de los hombres machistas es:

1) Que son mejores o superiores a las mujeres, por consiguiente da igual una que otra mientras sean atractivas.
2) Las mujeres sólo son necesarias para servirles, por lo mismo son reemplazables.
3) Las mujeres no son capaces ni autosuficientes, por eso requieren que las dirijan.
4) El rol de pareja que establece es que él es el proveedor, el que manda, mientras que la mujer debe estar en la casa, atender a la familia, ser sumisa y obediente.

La forma de pensar de los hombres misóginos es:

1) Admira e idealiza a la mujer, quiere encontrar a la “mujer perfecta” porque cree que es lo que se merece.
2) Necesita a la mujer (aunque no lo admite). Parece muy seguro, pero no lo es.
3) Tiene miedo de que lo lastimen y abandonen, por eso desea controlar a la mujer.
4) El rol de pareja que establece puede ser muy variable, no le importa que la mujer trabaje o no, tenga sus propias actividades o no, inclusive acepta que ella sea la proveedora en lo económico. El único requisito es que él tiene que ser el centro de la atención y debe recibir amor incondicional de parte de ella.
Si observamos detenidamente cada característica, nos daremos cuenta que la forma de pensar de los hombres misóginos es esencialmente diferente de los machistas, aunque en sus comportamientos haya similitudes.
Asimismo, hay algunos psicólogos y psiquiatras que intentan explicar el comportamiento misógino como una forma más de neurosis. Si bien es cierto que muchos de estos hombres también presentan comportamientos neuróticos, sus motivaciones principales nada tienen que ver con la neurosis, sino más bien con traumas muy específicos que los llevan a experimentar sentimientos ambivalentes hacia la mujer de amor-necesidad-miedo.

CONTROL A TRAVÉS DE ATAQUES AL ASPECTO FÍSICO

Otro método para destruir la autoestima y seguridad de la mujer es por medio de burlas y críticas dirigidas a su apariencia física. Los misóginos pueden hacer comentarios muy hirientes relativos al sobrepeso o la delgadez, cicatrices, flacidez, estatura, color de piel, ojos o cabello. También puede hacer notar el mal gusto que tienen para elegir la ropa, la combinación de colores, la manera de peinarse o maquillarse, así como la forma de caminar o de sentarse. Estos ataques suelen ir acompañados de comparaciones con otras mujeres a las que el misógino pone como modelo a seguir de lo que es la verdadera belleza, el buen gusto y la elegancia. Esto hace que la pareja del misógino permanezca en un constante estado de inseguridad sobre sí misma, así como a realizar esfuerzos desmedidos por ponerse a la altura de lo que él espera, haciendo a un lado sus propios gustos y necesidades.

CONTROL INTELECTUAL

Los misóginos suelen ser hombres muy inteligentes, además de cultos y bien informados, por esa razón generalmente despiertan la admiración de sus parejas. Sin embargo, esa aparente superioridad es la que también utilizan para minimizar a la mujer respecto a su propia inteligencia y cultura. Pueden acusarla de que no lee lo suficiente o no hace las lecturas adecuadas, que es ignorante, que no cuenta con la debida preparación, que no tiene la capacidad para analizar correctamente las cosas o las situaciones, que le falta refinamiento y cultura para ser mujer de mundo, etc.
Analizando comportamientos se puede encontrar personas que socialmente pueden resultar graciosos con intencionalidad ser el centro, este es el caso de un individuo que circula por las redes de solteros.
El perfil ronda algo más de los cincuenta de aspecto fisico conservado, su estimulo es recoger documentos de la red para descargar sus frustracciones hacia la mujer.
Hombre sin capacidad para mantener relaciones de pareja, ni sociales que no se basen en un aparente sentido del humor que mediante la humillación proporciona satisfacción, hacia la mujer ya que este tipo de personas son cobardes y se ceban con quien creen más débil.
El caso que tenemos de ejemplo es un hombre de 50 años, single, con un historial de relaciones infructuosas, perfeccionista, selectivo en terminos de clase social.
Rastreador y coleccionista de contenidos, con el fin de publicar deformados fruto de traumas, van desde conversaciones propias hasta la creación de historias novelescas a su antojo. Todo ello siempre bajo el subterfugio del humor, salvaguardando las posibles consecuencias.
El recorrido de este tipo de individuos que se muestran inicialmente correctos y se consideran buenas personas, no es ni más ni menos que un desequilibrio emocional de sus carencias afectivas tempranas volcadas en el genero femenino.
Con un comportamiento y convicción de causa efecto, que lleva al sentirse seguro y confiado, nada más lejos de la realidad, cuando se debe llega la hora del pago.
He disfrutado diseccionando, un caso interesante atraves de sus textos destila lo que es bufón, buscador de la atención que no tuvo intentando ser diferente y mejor, en realidad es un pobre diablo que vive y alimenta de la vida de otros.

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